Días en los que pienso en perderme, días en los que tengo la necesidad de estar sola, días de evasión.
Estos días pueden ser por determinadas circunstancias, como problemas, inspiración o porque necesito tener a esa persona conmigo y no está. Es mucho más que un entretenimiento.
Entonces, es ahí cuando cojo lápiz y papel, me pongo música y me evado de la realidad, me evado hasta tal punto que sólo existe el papel y yo, me evado hasta que he convertido los problemas en soluciones, hasta que mi inspiración ha dicho basta o hasta que me doy cuenta de que aunque no pueda tenerlo a mi lado siempre, tengo la necesidad de hablar con él.
La pintura me ha acompañado desde que supe coger un lápiz y lo hará hasta que me convierta en cenizas, porque en lienzo o papel es de los pocos sitios en los que siempre he podido reflejar mis sentimientos, mis pensamientos, mi forma de ser, mi yo y todo, sin que nadie lo juzgue.
Entonces, es ahí cuando cojo lápiz y papel, me pongo música y me evado de la realidad, me evado hasta tal punto que sólo existe el papel y yo, me evado hasta que he convertido los problemas en soluciones, hasta que mi inspiración ha dicho basta o hasta que me doy cuenta de que aunque no pueda tenerlo a mi lado siempre, tengo la necesidad de hablar con él.
La pintura me ha acompañado desde que supe coger un lápiz y lo hará hasta que me convierta en cenizas, porque en lienzo o papel es de los pocos sitios en los que siempre he podido reflejar mis sentimientos, mis pensamientos, mi forma de ser, mi yo y todo, sin que nadie lo juzgue.





